En una calle perdida casi lejana
Una calle neblinosa y otoñal
Pequeños adoquines ásperos
Mientras el viento tocaba una melodia
entre tus cabellos y tus vestidos
en una travesia celeste de miradas
primero tome tus manos
Entonces, te bese
No se que fue
La brisa
la tarde crepuscular
la noche vacía
No se que magia
que no puedo olvidar
fue la tarde encantada
el cielo..
No se que brisa exquisita .
Fueron tus ojos
algo inolvidable
el beso de tu boca
Ahora
Una alegría inconmensurable
Como un mar entrandome en el alma
No puedo
Yo no puedo, olvidarme
de tu aroma
la fragancia, la dulce ambrosía
de tu sonrisa juvenil
Mientras caía la noche con sus pabellones
Entonces, yo te amaba
tus manos frágiles
delgadas cuerdas armónicas
Violín sereno
para tus cabellos
Humedecidos de lágrimas
mientras nos despedíamos
sin saber
que lo que hicimos era
para siempre
Pero, el corazón me gritaba su locura
inenarrable mientras te tragaba la noche
Parisina
no se que flores muertas
No se que lluvia negra
noche amanecida sin tus ojos
me muerde el recuerdo
como un animal rabioso
insoportables celos perdidos
agua derramada en la tristeza del río
se muere un jacinto atormentado dentro de mí
Un desierto de ausencia un crepúsculo insoportable
hasta que vuelva
y me vea de nuevo
en tus ojos

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